abril 9, 2017

Hall of Fame

Aquí están los primates que en algún momento de sus vidas han estado a las órdenes del líder Lemniscato.

Daira

Quizás la responable y máxima culpable de la creación de esta secta de adoración al teorema del mono infinito. En sus andadas por la Facultad de Ciencas fue la presidenta de la asociación.

 

 

Benjamín

Primer seguidor oficial de Lemniscato. Embaucador y reclutador de nuevos seguidores. Cuenta la leyenda que se escapó con el líder Lemniscato a Praga. Nunca más se ha sabido de él. En sus días por la Facultad (que no fueron pocos) fue el vicepresidente de la asociación.

 

 

Hugo

Antes de abandonar la civilización y el mundo occidental para embarcarse en la búsqueda del origen del cero en la India logró la mayor hazaña de la asociación: ser el primer tesorero que no toca ni una sola cuenta bancaria durante el cargo. Sin embargo, siempre será recordado por su humor inteligente (a veces indescifrable) en las redes sociales.

 

 

Iyán

Primera víctima del tejemaneje maquiavélico de Benjamín. Aunque al principio era agnóstico, enseguida abrazó la secta del mono infinito. Nadie lo ha vuelto a ver desde que aceptó un contrato en prácticas. Cuentan las leyendas que se cambió de nombre y se montó una fábrica de minería de Bitcoins en China. Oficinalmente fue vocal de la asociación. Extraoficialmente webmaster de la web original.

 

Víctor

Otro vocal (antes secretario patrocinado por la fundación LaTeX) engañado vilmente por Daira y Benjamín. El único doblegradista en la primera (¿o era segunda?) Junta Directiva, lideró la batalla contra la opresión de los apuntes compartidos. Durante esos meses hizo gran amistad con cierta parte del profesorado. Aunque también son todo leyendas, se dice que emigró a Tabarnia en busca de las partículas elementales. La última vez que se le vio iba gritando: ¡Molt bé! ¡Molt bé!